Enero 1, 2009
Responsabilidad social empresarial

Como epílogo para el año nuevo, les traigo una pieza sumamente extraña y entretenida surgida de esa era tan legendaria que fueron los noventa.
Su protagonista es el poderoso empresario televisivo argentino Alejandro Romay que en un dejo de virtud cívica decidio pregonar los males de la pirotecnia aunque sin saberlo provoco más risas que reflexiones en una pieza que muestra las consecuencias de poder hacer lo que se quiera sin consejo de un asesor de imagen.
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