Haz lo que digo, no lo que hago
En Estados Unidos y otras partes del mundo es frecuente ver a alguna estrella de cine o televisión haciendo un anuncio de servicio público destinado a causas no lucrativas, tales como la prevención de una enfermedad o la seguridad en algún aspecto.
Este es uno de los más famosos de todos los tiempos porque lo protagoniza James Dean, el epítome de la velocidad, quien vivió rápido y murió a los 26 años en un accidente automovilístico cuyas causas aún se discuten.
Este anuncio es bastante inteligente, incluso para su época (los años 50 en Estados Unidos) y Dean, simplemente es él mismo, no trata de ser políticamente correcto ni educado, simplemente se muestra inmerso en su último papel, el de vaquero en Giant, pero logra comentar suficiente de sus propias experiencias para darle peso al neutro y poco amenazante presentador.
Aquí se los dejo.
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